October 15, 2008
[…] Se les puede pedir que imaginen que sus relatos tratan todos sobre una especie de puerta. Que nos imaginemos acercándonos y llamando a esa puerta, cada vez más fuerte, llamando y llamando, no solo deseando que nos dejen entrar sino también necesitándolo; no sabemos por qué es pero lo sentimos, esa desesperación total por entrar, por llamar y dar porrazos y patadas. Y que por fin esa puerta se abre… y se abre hacia afuera: que durante todo el tiempo ya estábamos dentro de lo que queríamos.

David Foster Wallace explicando el humor de Kafka.

Hablemos de langostas, p. 84 en edición de DeBolsillo